La política es un juego
Se publica hoy en La Tercera un tema fascinante del que me tomo para volcar un par de ideas.
Mucho se ha hablado – al menos mis alumnos me lo han escuchado – sobre los nuevos modos de hacer Comunicación Política. Pues bueno, además del cine, la ficción televisiva, la música y la 2.0, no hay que dejar de lado todo el universo de los videojuegos.

Por un lado, tenemos la publicidad política en videojuegos, tal como se vio de modo inédito y extraordinario en el caso de Barack Obama. El candidato apareció en vallas publicitarias de una docena de juegos, tales como el NBA Live`08, Burnout Paradise, Nascar`09, Need For Speed Carbon, Need for Speed Po Street, NFL on Tour, NHL`09, Skate y Guitar Hero.
Dicha publicidad sólo pudo verse en quienes jugaban en los 10 principales estados norteamericanos, aquellos considerados como los “battleground states“: Ohio, Iowa, Indiana, Montana, Wisconsi, North Carolina, Nevada, New Mexico, Florida y Colorado.

Indudablemente no es otra cosa que la apertura de un nuevo sentido de marketing político. Original e inteligente y que apunta al votante joven, desinteresado y outsider… ese mismo del que los políticos chilenos se quejan porque no se inscriben y no participan (como si fuera motivante ver media docena de pseudo-debates y 40 minutos diarios de spots televisivos).
Ahora bien, además de la publicidad política en los juegos, también se ha visto un incremento considerable de los videojuegos sobre política o, al menos, relacionado con aspectos explícitamente políticos.

La Tercera comenta el caso de 2011, Obama´s coup fails donde se intenta desmoronar al cambio del Presidente norteamericano a través de
preguntas y acciones en torno a una situación de caos continental en el que se ven involucrados de algún modo México y Canadá. El matutino también habla de Sock and Awe, donde la misión no es otra sino que lanzarle zapatos al ex Presidente norteamericano al más puro estilo Muntazer al Zaidi. Por último, se habla de Bush Royal Rampage, donde la mismísima Reina Isabel de Inglaterra y Bush junior se pasean por las calles de Londres eliminando extremistas a

base de metralletazos.
Existen muchos otros con los que me he ido encontrando en los últimos meses y que vale la pena mensionar, aclarando que son un botón de muestra de una moda que dará mucho de qué hablar. Podemos jugar a Obama vs McCain al estilo Guitar Hero, Kabul Kaboom!, cuyo nombre lo dice todo y donde es imposible escapar del bombardeo americano, September 12th que va de lo mismo: bombardeos en Irak, Power Politics o The Political Machine, quizás el más político de todos, en el que uno debe dirigir una campaña electoral con todo lo que eso puede conllevar, inspirado en la campaña de 2004 entre Bush y Kerry. También hay juegos on line como Jottonia, Super Power en sus diversas versiones, entre otros.
Junto a lo anterior, es interesante la columna de Steven Johnson en Slate en la que se pregunta por qué aún no hay un juego que simule exactamente el “juego” político. Habla ahí de Agoraxchange, un proyecto ambicioso que actualmente está en su fase beta. Sería ideal crear un SimPolitics, en definitiva.
Para variar, un tema que queda abierto a comentarios e, indudablemente, sorpresas.



27. Nov, 2009 







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