Histórica forma

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Foto La Tercera

Comentar la contundencia y realismo de las promesas realizadas hoy por el Presidente es algo que hay que dejárselo a los expertos… Quien no sepa de economía, salud, agricultura o educación tiene el deber de guardar silencio y esperar que hablen los que saben y se cumpla lo que promete.

Ahora bien, respecto a la forma hay mucho que tratar. No sería apresurado decir que, tal como el primer discurso de Aylwin y el de Bachelet, esta cuenta nacional ha hecho historia. Por varios motivos.

En primer lugar, gracias a una investigación que dirijo sobre los discursos del 21 de mayo, el de Sebastián Piñera es de los pocos – si no el único – que ha hecho de su primera cuenta nacional precisamente eso: una rendición de cuenta.

Esto no es baladí pues a menos de 100 días de asumir el gobierno por lo general la primera exposición de los Presidentes no ha dejado de ser una extensión discursiva de la campaña electoral. Así lo hicieron Frei, Lagos y Bachelet. Y se comprende que así sea.

Piñera, quizás “gracias” al terremoto y la urgencia de tomar medidas inmediatas, pudo dedicar una buena parte de su discurso a los logros concretos que ha alcanzado su gobierno en apenas 70 días.

Un segundo aspecto novedoso de esta entrega presidencial es que para muchos – quizás la mayoría – de los chilenos, es el primero de un Presidente tras el cambio de color político en La Moneda. Con eso, se podía esperar un discurso mucho más agresivo contra las cuatro administraciones anteriores, más aún cuando los ex Presidentes no aceptaron la invitación a estar entre el público. Y no lo fue. Evidentemente hizo referencia a cómo recibió al país, pero no fue lo incisivo que pudo haber sido.

En tercer lugar, es el primer discurso del 21 de mayo que un Presidente chileno no sólo se queda en las promesas y derechos. Hizo mención en al menos tres momentos a los deberes y obligaciones de los chilenos de a pie – estudiantes, profesores y funcionarios en general – para sacar adelante al país. Esta estrategia, probablemente extraída del Presidente francés Nicolás Sarkozy, rompe con la idea preconcebida según la cual “Papá Estado” lo hace todo. Ahora somos todos quienes tenemos la responsabilidad de que el país avance.

Un cuarto elemento es el comunicacional. El uso de imágenes de apoyo – tan criticadas antes de verlas – fue un excelente instrumento para graficar el trabajo realizado estos días y las tareas que se tienen por delante. Quien no aplauda esta iniciativa no comprende, entre otras cosas, que hoy por hoy todo entra por las imágenes y las emociones y sentimientos que de éstas se pueden desprender. Los raciocinios y grandes reflexiones no caben – lamentablemente, por cierto – en esta época. Sebastián Piñera, además, hizo referencia a una web oficial para ver más detalles, luego de casi disculparse por no tratar todos los temas que quisiera. Además, posiblemente luego de ver unos cuantos discursos de Barack Obama, la transmisión oficial rompió la tradición de la imagen casi estática en este tipo de ceremonias. El movimiento de la cámara y – particularmente hacia el final del discurso – los close up al rostro del Mandatario reafirma ese carácter épico que tantos beneficios le trajo durante la campaña presidencial.

En quinto y último lugar, lo que hace de este discurso algo que rompe con la tradición, es la participación de los asistentes en las redes sociales. Durante el discurso un buen puñado de parlamentarios, tres ministros y cinco subsecretarios estuvieron twitteando permanentemente. Si eran ellos o no es otro tema, pero al menos cuando un desconocido gritó desde la tribuna fueron el ministro Morandé y el subsecretario Desbordes los primeros en aclarar qué se gritó. Y lo hicieron por Twitter.

En fin, el que un primer discurso haya sido realmente una “rendición de cuentas”, no se haya afanado en atacar a los predecesores, el indicar abiertamente deberes de los ciudadanos para construir el país, el uso de herramientas tecnológicas y la participación de los asistentes en las redes sociales, hacen de este Discurso 2010 uno de los más sobresalientes de los últimos 19 que hemos tenido en democracia.

Up date: no se puede dejar de leer la columna de José Agustín Muñiz y de Marcelo Brunet.

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3 Responses to “Histórica forma”

  1. Oye, resulta muy interesante y no habías comentado que dirigías una investigación sobre los anteriores discursos.

    En mi blog hice un análisis mucho más político, así que rescato la importancia de lo que dices:

    1) No pueden decir que Piñera no fue un caballero. Podría haber arado en el piso ida y vuelta con el estado en que recibió las finanzas públicas; los hechos de corrupción; y el terremoto.
    2) Tiene piso el Presidente para estar satisfecho, porque ha hecho mucho en poco tiempo.
    3) El uso de imágenes de apoyo fue bastante experimental, en mi opinión. No sé qué tan arriesgado era, pero se podría hacer algo más telegénico y, por qué no, una coordinación interesante entre sitio web, discurso y TV haría de este rito republicano una experiencia medial interesante. Y que lo hayan criticado antes de verlo… me parece sintomático y no hace sino reafirmar lo que han dicho Eugenio Tironi y Daniel Matamala tras lanzar sus respectivos libros.

    Queda mucho por delante.

  2. De acuerdo, rendir cuenta a menos de 100 dias de gestión es siempre complejo

  3. Gracias, Marcelo! Nos leemos. Ojalá algún día nos veamos.
    Agustín, gracias también. La investigación está en pañales y la hago con una alumna (es su tesis de grado). Va muy bien y bastante “simpática”.
    Lo del uso de imágenes yo soy un fuerte defensor del Power Point (más bien del Keynote), aunque siempre que uno esté consciente de los riesgos de abusar de una herramienta. Me encanta que los ministros y subsecretarios twitteen… no me gusta que twiteen idioteces, aunque menos aún que tengan cuentas de Twitter y no las usen (otra investigación que estoy haciendo… se viene).
    Tenemos que vernos
    Alberto